viernes, 31 de octubre de 2014

QUE HACER CON LOS ALACRANES


Por la notoria –y creciente– presencia de estos arácnidos en varios barrios cordobeses, te presentamos las recomendaciones que la Secretaría de Salud envió sobre qué hacer con ellos.
Estos arácnidos aparecen más frecuentemente entre noviembre y abril, aunque se mantienen activos durante todo el año.
La desinformación sobre cómo tratar una picadura de este insecto, es la causa por la que año tras año mueren numerosas personas –en su mayoría, niños–, horas después de haberse emponzoñado.

Hay dos especies de alacranes de importancia médica: una venenosa, y la otra no venenosa. La manera de diferenciar una especie de la otra, es mediante algunas características físicas.
Los alacranes venenosos poseen pinzas largas y delgadas, un aguijón doble, y tienen una coloración castaña-anaranjada, con tres franjas oscuras en el dorso.
Los alacranes no venenosos, en tanto, tienen pinzas cortas y gruesas, y un único aguijón. Su coloración es uniforme.

¿Si me pica? Si un alacrán pica a una persona –cabe destacar que éstos sólo atacan cuando se sienten en peligro o insistentemente molestados–, el paciente debe ser urgentemente atendido en un hospital de cabecera, donde en general tienen el suero antiescorpiónido, que es lo único que neutraliza el veneno.

Tomar abundante agua, desinfectar la zona y aplicar hielo, son algunas de las medidas inmediatas a aplicar. En lo posible, encerrar el alacrán en un frasco con alcohol para llevarlo al centro médico.

La picadura no es directamente mortal, pero la urgencia con la que la persona sea atendida, será de lo que dependa la vida de la misma.

Síntomas. Algunas de las primeras manifestaciones del emponzoñamiento son: intenso dolor, mareos, vómitos, sudoración excesiva, taquicardia, dolores abdominales, pérdida momentánea de la visión y el equilibrio. En ancianos, niños, alérgicos o personas débiles, puede provocar la muerte.